Leila y los cazadores – Leila et les chasseurs

 

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

 

No es necesario mentir.

Leila sabe lo que quiere decir

Ese fuego bajo los párpados blancos

Que fijan la parte de arriba de sus caderas,

Unas palabras húmedas de lluvia

Que mueren al momento de decirlas,

Unos cuerpos tendidos inmóviles

Después de los rayos fáciles.

 

Leila los conoce demasiado :

Falsas narices y falsos números,

Hasta en el suelo, hasta muertos

Incluso así los más fuertes.

Las frases llenas de rodeos

Que temen la luz del día,

Todos ellos esconden algo,

Todos ellos cazan algo.

 

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

 

 

Hay aquellos que lloran de alegría

Agregando una cruz,

Aquellos que la aman para siempre,

Que toman un avión justo después,

Aquellos que tienen barcos sobre el Sena

Demasiado lejos para que te lleve ;

Aquellos que tienen lleno de oro los castillos,

Aquellos que tienen llenos de barcos los puertos.

 

 

Ellos hablan tan fuerte,

Ellos son tan numerosos

Que una tarde de fatiga ella se duerme

Sobre la piel de uno de ellos,

Por más que sea de otro tipo,

Un poco menos mentiroso que los otros,

Ella tendrá el gris de la mañana

Y las flores del empapelado.

 

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

Leila, si tu supieras los ojos que ella tiene

Cuando ella ve a los cazadores aproximarse…

 

Leila, no es su culpa

Si ella tiene la frescura de las rosas.

Ella es el blanco de las flechas,

Mas no sois vosotros quien ella busca.

Ella sueña con un frágil, un loco

Que la besa en la decimoquinta cita,

Que tiembla al tomarle la mano

Y sobre todo que no diga nada.      

[sobre todo… sobre todo… que no diga nada]

 

[Leila los conoce demasiado :

Falsas narices y falsos números,

Hasta en el suelo, hasta muertos

Incluso así los más fuertes.

Las frases llenas de rodeos

Que temen la luz del día,

Todos ellos esconden algo,

Todos ellos cazan algo.]